El pequeño Mateo enfrenta una batalla que ningún niño debería vivir. Fue diagnosticado con cáncer en etapa cuatro, y su mundo — y el de toda su familia — cambió de la noche a la mañana.
En lugar de una infancia llena de risas y descubrimientos, Mateo pasa sus días en hospitales, rodeado de médicos, tratamientos e incertidumbre constante.
Su tratamiento requiere quimioterapia intensiva, medicamentos de alto costo, hospitalizaciones y traslados a centros especializados.
Con tu apoyo, Mateo puede recibir el tratamiento completo que necesita para seguir adelante.

